lunes, 4 de noviembre de 2019

Y entonces


Y entonces volví a aquel lugar y él ya no estaba, ni ella, ni nadie. Los olores que emanaban de las plantas llegaban hasta mi nariz; el sobrecogimiento que me causaba la visión de aquellos paisajes escoceses, seguía ahí. En aquel instante me di cuenta de algo que había estado ignorando toda mi vida: esa cosa tan especialmente profunda que me penetraba y recorría las entrañas hasta dejarme sin soplo con que expresar lo que sentía, eso, estaba dentro de mí. Deseaba revivir los paseos entre aquellas farolas que iluminaban la plaza desierta de un tono rosado que casi parecía sacado de un cuento de hadas; y lo conseguí. Por primera vez en media vida de ilusiones y enamoramientos, conseguí vivir por mí. Ya nadie podría decidir por mí cuándo sentir amor, un amor que no siente la pareja, aquel concepto extraño en que extrapolamos nuestras mayores pasiones con una falsa impresión de reciprocidad. Mis lágrimas no pertenecen a nadie más que a mis mayores frustraciones e ilusiones; sus ausencias no me pertenecen de ninguna manera tampoco. He vivido mil y una historias de amor propio, desgarrándome, deseándome, respetándome, insultándome. Y, al final, decidí tratarme con cariño, puesto que me enteré de que yo era mi media naranja.

martes, 19 de marzo de 2019

Siempre vuelven


Siempre vuelven; siempre vuelven sus demonios. Me ven, me agarran, me atrapan, me besan y me sueltan enamorada. Y siempre vuelven; cuando parezco haberme deshecho de ellos, me vuelven a embrujar, ¡demonios! Inocente de mí, que les veo cómo despliegan la alfombra roja frente a mi corazón, cómo se hacen paso entre mis órganos vitales y se adentran en su objetivo hasta bloquear el flujo regular de sangre entre mis venas. 

Así dicho, no parece algo bonito, el amor. Eso que se dice y que tanto se ignora. Yo creo, casi con certeza, que los demonios son amor; un amor que no sabe amar. Porque ellos son capaces de detenerlo todo. ¿Todo? Sí, ignorantes, ¡todo! Los planetas, el viento, las corrientes, las horas, las palabras por decir. Ya nada vive fuera de su amor; incluso su víctima está muerta.

sábado, 10 de junio de 2017

Memento

Cuando la vejez empiece a difuminar mi memoria, que nunca borre los días de amor.

jueves, 2 de marzo de 2017

Un poco de filosofía

Quizás el secreto esté en vivir como un niño. Él lo entendió todo, el que se comportó como tal, y el niño. La vida es un juego finito en el que los únicos ganadores son los que se divierten con la conciencia tranquila. Ellos son los únicos capaces de amar de verdad, de amar la vida con sus cosas. El resto sólo la quiere controlar, cambiar, explotar, amenazar, limitar. Qué ingratos. Es la vida quien nos dio la vida. Y nosotros nos comportamos como muertos. Los muertos vuelven a por lo que no vivieron en vida, y los vivos ya escriben la lista de lo que vendrán a buscar de muertos. Sigamos a los niños, ellos son los filósofos.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Agosto

Porque en tu rostro, en tus ojos,
En tu piel que acaricio,
Mi orgullo recojo,
Tarde, y tan lleno de vicio.

No una caricia indeleble,
Unos ojos, un rostro,
Ni mi alma está indemne
Tras verte: agosto. 

 

jueves, 9 de junio de 2016

El abuelo

Tan sólo al cabo de muchos años de vida pude darme cuenta de la realidad de un hombre en aquel tiempo. Un hombre que nacía a principios del siglo veinte, nacía desnudo- como cualquier otro. Después de varios años de adaptación al mundo al que es arrojado, se coloca una capa- más conocida como “los pantalones de la casa” o “el par de...”; no le queda otro remedio que ser el fuerte, el valiente, de imponer frente a cualquier eventual peligro. En sus últimos suspiros, se le cae la capa: vuelve a quedar desnudo; pero es una desnudez llena de experiencia, quizás todo lo que un niño, igualmente desnudo, hubiese soñado tener para enterarse de las conversaciones adultas, y para poder insultar a los pesados de sus amigos con más elegancia, o quizás para saborear el buen vino “como un mayor”. Tras esta ruptura de la capa para volver a la desnudez infantil, el hombre llega al final de las analogías: cuando vi llevar a mi abuelo hacia la tumba en aquel recipiente, comprendí que quedaría enterrado con su capa de por vida. Tuvo que llevar la cabeza bien alta hasta el final.

miércoles, 10 de junio de 2015

Nada.

No sé cómo llego a coger un bolígrafo. No sé cómo no se me escapan los objetos de las manos ni cómo consigo incluso desplazarlos de un lugar a otro. No sé cómo los espejos me reflejan. Creo que me veo. Sin embargo, lo mismo no sucede cuando salgo a la calle. Es como si todos los espejos me intentasen reflejar, y todos se rompiesen. Tan rotos quedan que ni yo consigo verme. Pero parece que sigo pudiendo sujetar mi bolígrafo, y abrocharme la chaqueta apoyada sobre mi cuerpo cuando hace frío. Sí, también siento frío. Mucho frío. Suelo necesitar abrigarme. Sí, los abrigos se sujetan sobre mi cuerpo. Vale, creo que soy un cuerpo. Por lo menos eso. ¿No? Porque si no, dime, ¿se sujetarían los abrigos en mi cuerpo? Tengo que ser cuerpo. Por lo menos eso. Pero quizás pensé que todos los cuerpos son igualmente visibles y no es así. Porque, entonces, ¿cómo explicas que solo los bolígrafos y los abrigos se den cuenta de que, por lo menos, soy un cuerpo? Creo haberme oído alguna vez. Puede ser. ¿No? No me consideraba loca... Además, para ello necesitaría ser algo más que cuerpo. ¿La locura se refleja en los espejos? Si se reflejase, podría concluir ciertamente que no estoy loca. Bueno, me quedaré con la duda. Me. Duda. Uy, va a resultar que los cuerpos no solo sujetan bolígrafos y abrigos. Cuántas cosas... ¿Eso lo reflejarán los espejos? En fin. Seguiré vagando entre las sombras.

martes, 9 de junio de 2015

Nos

Ven. Ven y mírame. Mírame porque existo. Existo porque estás ahí. Ahí no te quedes. Quédate conmigo. Conmigo te haré feliz. Feliz porque así me haces tú. Tú cuando quieres conmigo. Conmigo camina hacia el vacío. Vacío que taparemos con amor. Amor el que solo quiero contigo. Contigo seguiré mis latidos mientras respire. Respiremos juntos el mismo aire. Aire no quedará entre nosotros. Nosotros. Nosotros, tú y yo y nuestro nos, no nos quite el vacío nos tú y yo, yo tú mi todo.

miércoles, 3 de junio de 2015

Y ahora, enamorada

Y ahora, enamorada, digo:

Vine aquí para vivir, porque los muertos no respiran, y yo creo que sí; encontré lo que quería, lo que quiero, aunque no sé ni lo que soy, solo sé que hoy le quiero, ayer le quería, y mañana creo que todavía también; he de tomarle por la mano y susurrarle al oído: "Cielo. Mi amor. Mi vida. Mi todo. Eres lo que llevo toda la vida buscando. Y, ahora que te he encontrado, debo acompañarte hacia otro lugar. Cuando nos vayamos acercando, empezarás a notar cómo la temperatura ha bajado de unos pocos grados. Sigue sin abrir los ojos, yo te llevo. Según vaya avanzando el camino y transcurriendo el tiempo, te darás cuenta de que ya estamos bastante lejos. Irás notando cómo lo que antes era camino ahora se vuelve hierba alta y va rozándote los tobillos, las rodillas, hasta pararse en tus caderas. A medida que el contacto con la hierba alta aumente, notarás la mano más holgada. La derecha, sí, tu izquierda. Dejaremos de caminar, pues no nos queda camino. Una brisa de aire te avisará cuándo puedes abrir los párpados. En el momento en que divises un cerezo entre las hierbas, unas nubes al fondo tapando una montaña nevada, un poco de barro a la altura de tus piés. Y un banco solo. Habrás llegado. Te darás cuenta de que nuestros anillos ya no se chocan produciendo un sonido frívolo. Esa brisa que notabas en el rostro ahora la notarás hasta la punta de los dedos. Tuve que marcharme. Pero no volví sobre mis pasos. ¿Ves el vacío que se intuye entre el cerezo y las nubes? Es el acantilado por el que tuve que marchar. Te quiero. Se me olvidó murmurarte al oído."


domingo, 31 de mayo de 2015

Como una leyenda

Como una leyenda. Dicen que pasaste por aquí, pero no te vi. Dicen que prestaste tus palabras a este aire, pero no te oí. Dicen que hiciste tantas cosas y nada saben de ti.

Te murmuran cual impronunciable nombre. Los cuerpos se estremecen al oír tu existir. No resisten tu llegada. Pierden rumbo a tu venir. Pero ven. No te vuelvas a ir.





miércoles, 27 de mayo de 2015

domingo, 17 de mayo de 2015

Tic-tac

Contemplo las horas mientras burlan mi mirada. No cesan. De pasar. Y de mirarme.

Corren... ay, ¡casi! Porras. Se me ha escapado otra hora.

Sigo sus huellas a través de los minutos. Pasan éstos de hora en hora.

Me penetran sus agujas... se me nubla la mirada. Ya es de noche.

domingo, 26 de abril de 2015

La araña no encuentra su tela

La araña no encuentra su tela. Escala lentamente por un hilo invisible en el aire. Avanza con decisión una pata tras otra, con toda elegancia, cual paso español, burlando al caballo.

Se detiene en un punto, quizá a controlar sus vértigos, quizá a descansar las pulsaciones. Puede que se haya dejado una mosca varios metros atrás. No. La araña no encuentra su tela. 

La araña tantea los hilos, más finos que sus finas patas. Toca. Toca en el aire para encontrar su tela. Esas redes invisibles de caminos que ni ella controla.

A la araña le quitan su casa. Elegidas manos que destrozan su enturbiado camino. Irrevocable destrucción. Revocable creación. La araña no encuentra su tela. La araña creará otra tela.



Escucha esas palabras...

Algunas personas me preguntaron- o quizá quise yo imaginarlo- a qué se debía ese afán por titular en inglés o en francés textos en puro castellano- o casi. Pues bien, resulta, queridos curiosillos, que hay ciertas palabras que suenan por sí mismas. 
Ese "burns" quema por dentro; el sonante rebotar de su "r" en el momento en que el cuerpo tiembla y se sobresalta al contacto del fuego se alarga en su posterior quemadura y cicatriz con la amarga nasal y su frívola compañera "s".



Cuéntame un cuento, querida planta

La planta cuenta cuánto queda para ser menta. Y cuando yo caigo en la cuenta, ella ya es menta. Quizás siempre lo fue, nunca me lo contó. Y yo sola no me di cuenta. ¿Qué contaba entonces la menta? No lo sé. Yo nunca la escuché.

Un amor gomoso

Critica todo lo imborrable. Su atrayente textura reúne textos de palabras y promesas y marqueses y marquesas. Rodea mentiras traviesas y pisa voces ilesas.

Conoce el sentimiento, el sufrimiento, y lo cubre de cal y de viento. Lo decora de rico revestimiento.

A su paso pisa y pasa tan deprisa y ni se cansa. Desprende esencia que se queda tras su ausencia y sigue, sigue borrando corazones con impertinencia.



lunes, 30 de marzo de 2015

Burns like ice

Es como el hielo. Como un efímero trocito de hielo que queda tras la congelación del agua. Un trocito que se supone helado pero, al tocarlo, abrasa y, sin embargo, refresca al mismo tiempo. Y te parece tan curioso y especial ese trocito de hielo que inevitablemente acabas probando el sabor de su superficie y, para cuando quieres darte cuenta, no puedes soltar la lengua de él, y, al intentarlo, te duele. El hielo, inconscientemente, tira, y tu lengua sigue adherida a él hasta que, una vez consigues soltarte, la lengua de nuevo te quema como fuego. Ya no la sientes. Y da igual lo que se le presente: desde el bombón más dulce hasta el tacto más suave de otra... Ya da igual. Ya ha quedado quemada por el hielo.

Y, el hielito, con la temprana vuelta del sol, acaba derretido en agua; agua que se desliza por todas las superficies de la Tierra, alimenta todo cuanto toca, crece las plantas y llena los océanos, y llega hasta las mismas nubes, no hay espacio que no cubra el hielito...

Y, desde que aquel hielito se derritió en agua, no hay vida que subsista sin su perpetuo e incesante fluir en su interior.

Hoy, ese hielito niebla de agua mis pupilas...

sábado, 24 de enero de 2015

Sweetheart

-Dime algo dulce.

-Mi gominola, te voy a morder esos tiernos por los que sale tu voz... hasta tenerlos en los míos, y fundirlos con mi amor.




lunes, 19 de enero de 2015

Te confundí

Cuando miré por la ventana percibí un cuerpo deambulante con gracia a la sombra del sol. Más nítidamente pequeño se me hacía según... te ibas aproximando. Pero un rayo de luz me deslumbró las ideas, y aquella casi imperceptible imagen se me volvió totalmente desconocida. Ya no eras tú. Pero, ¿tú, quién eras? Demasiado tiempo debí de quedarme pensando que para cuando quise cesar de hacerlo, tu imagen se había esfumado como una nube al viento... ya no quedó nada. Entonces comprendí que yo no era nada para ti.

sábado, 17 de enero de 2015

Ironías de la vida...

Ella lo pide melancólicamente mientras el resto del planeta desespera esperando a que se lo pida. ¿ A quién demonios se lo está pidiendo? 

viernes, 26 de diciembre de 2014

CRÓNICAS DE UN SUEÑO

Si no puedo tenerte, necesito escribirte, pensarte, quererte en secreto abrasándome por dentro cuando estás conmigo. Pero lo que no puedo es ignorarte como si fueses otra alma sinsentido de las tantas que vagan por este mísero mundo. Si tu energía ha llamado a la mía, es porque ésta es perfectamente capaz de corresponderte, ofreciéndote una visión del mundo que nadie más sabría ver.
Imagínate simplemente un mundo sin normas ni convenciones, ¿me amarías entonces? O quizás sea mejor la visión de una vida en la que solo existamos nosotros como individuos de esta especie; entonces, habría tiempo casi suficiente para que me conocieses de verdad y tu pregunta fuese: "¿por qué me has elegido a mí, tú, hermosa criatura?"


Me dedico a escribir y a pensar en ti. Y, cuando salgo al mundo real, es para no martirizarme escribiendo sobre ti. Si pudieses de una endemoniada vez corresponderme, entonces escribiría mis palabras en tus labios con tinta de sentimiento. 


Tú, protagonista de mis palabras, sigues ignorando lo que escribo.

Soy sin ser visto

Un ser menospreciado deambula por el mundo. Sin que nadie le invite, penetra en una sala y acude a una sesión de auto exposición al dolor. Como siempre, por pena, es tratado como el minúsculo ser que es, mientras observa sabiamente cómo a su alrededor tratan a los cuerpos con simples mentes como si éstas estuviesen en la desvergüenza y el atrevimiento. Por momentos, se pregunta si no estará a su altura al ofrecerse voluntario para el sacrificio: obstáculos... ojos... cámaras... voces... ya es demasiado. Entonces, un ignorante cuerpo viene a estrujarle entre sus brazos, a ofrecer sus labios a sus mejillas, y a regalarle sus dulces palabras. Sin embargo, tan ignorante él, ignora lo ardiente que resulta el insignificante ser en su interior, y lo que arde por él; y, puestos a enumerar, la razón por la que se encuentra irremediablemente aprisionado por aquel modo de vida. Insaciable sed de él. Seduce a otros cuerpos pero no consigue dejarse seducir. ¿Cómo es posible que una mente tan desbordante de un sentimiento tal no consiga que la mente en cuestión descuelgue la llamada? 

lunes, 22 de diciembre de 2014

Érase una vez...

Érase una vez. Tal es como suelen empezar todas las historias, pero la mía no. La mía empieza por una sola palabra: mamá.
Mamá es el comienzo de la historia de mi vida, y sin la cual no podría estar escribiendo esto. Es mi razón de ser, tanto biológica como emocionalmente hablando. Mi mamá es más que un ser humano; es un ser hermoso y mutante capaz de aguantar nueve meses de patadas y el resto de su vida de llantos, quejas, desobediencias, enfermedades, impertinencias... al tiempo que sujeta el biberón, arropa con sus brazos, trabaja, limpia, cocina, educa... y sonríe. Pero no por gusto propio, sino por no mostrar su angustia ante los demás.
Por momentos acabamos olvidando que eso a lo que llamamos "mamá" también tiene vida, aunque a veces parezca que es cuerpo y alma para otras vidas.
Así, me gustaría recordar a la mía que la vida a la que ha dado vida reconoce, aprecia y agradece todos sus esfuerzos y su dedicación, a pesar de que no se lo diga suficiente. Y también darle mucho ánimo para soportarme durante la otra mitad de su vida... Prometo intentar hacérselo fácil.
¡Feliz medio siglo, mamá!

sábado, 20 de diciembre de 2014

Alter ego

Ya no me queda ego. El amor propio roza el abismo del fin, y la confianza se encuentra más en el viento que en mí. Pero también tengo una herida al descubierto, en carnes vivas, y, sin embargo, nadie la ve sangrar, nadie corre a parar la hemorragia. Y yo ahí no llego. Por mucho que lo intente, desde que mi ego se esfumó yo no tengo el remedio en mí. Ahora bien, parece que depende de mí el morir desangrada o tratar de curarlo hasta que haga cicatriz. Y es tan fuerte el dolor que sería capaz de cualquier cosa por frenarlo. Definitivamente, necesito a mi ego más que nunca. Lo llamaré. Gritaré al aire su nombre. Lo buscaré hasta por los lugares más recónditos. Y no cesaré hasta encontrarlo. Y, entonces, cuando lo tenga entre mis brazos, lo mimaré, lo cuidaré, y lo protegeré frente a cualquier vendaval que se lo quiera llevar. Luego le presentaré a Modestía, y juntos harán esa hermosa pareja que yo tanto deseo para mí. Así, atraerán a la otra pareja que tanto se me resiste, la invitarán a una copa y harán buenas migas. Después, serán tan felices juntos que no soportarán la idea de separarse, y aquéllos hablarán con su cabeza auriga reclamando sus derechos, su frustrada libertad. Será entonces cuando la dictadura de arriba se venga abajo por necesidad vital, ya no sujete más las tirantes riendas, y los cuatro concupiscibles amigos al fin puedan declararse vivos e inquebrantables.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Te quiero

-¡Te quiero!
-¡Yo todavía más!
-Eso no lo sabes.
-Tienes razón, pero sé lo que siento yo, y el listón está muy alto...

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Inútiles esperanzas

¿Qué es el presente, dime, si ya se siente
que el futuro no espera ni durmiente?

¿Qué es el futuro, dime, si ya auguro 
que esperaré encerrada en este muro?

Cual crustáceo observando volar;
cual nenúfar queriendo amar.

Traidora tentación...

Si me besas y yo lo admito
me voy de este mundo, dimito,
pues no habrá placer tan amado
como ese beso del pasado.


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Sueños, deseos, ilusiones y esperanzas

Siempre el mismo sentimiento de incertidumbre humedeciendo mis pupilas. No es el desamor ni la falta de correspondencia tanto como los silencios que se esconden tras esas palabras, esas miradas, esas caricias, cómplices todas ellas de un recíproco bombear interno, un continuo temblor cardiovascular. ¿Qué tenemos cuando lo que creemos tener no cree ser nuestro?

sábado, 1 de noviembre de 2014

Perfecta

-¿Por qué eres tan perfecta?
-Si lo fuese no necesitaría de tu presencia para sobrevivir...
-Y eso te hace aún más perfecta.
-Tú eres el 99 % de mi perfección.
-¡Tú ya eres 100 % perfecta!
-Solo en mis versos, dedicados a ti.

Te pienso

Te pienso mientras duermo, te pienso mientras respiro, pero no te pienso mientras como, porque tú ya eres mi sustento.




Con o sin palabras...

No estás enamorado de mí, estás enamorado de mis palabras. Y no te confundas, no quisiera que fueses infeliz. Sin embargo, yo te puedo confirmar que estoy enamorada de ti, con o sin palabras...

Poesía

Me dejas sin fuerzas, consumes mi energía con tus palabras... Ya solo me sale poesía.

Mírame, y me fundiré en tus ojos;
háblame, y escucharé una melodía;
quiéreme, y me saldrá poesía...


Cuando de palabras se trata, solo Mi Musa me las desata,
y hace de ellas poesía en plata.




sábado, 25 de octubre de 2014

Toi

Una imagen, una alma, un olor, un corazón
Y, de repente, un sentimiento, una sensación que me hace perder la razón.
Mi igual y mi contrario, tu favor y tu pesar,
En mi conciencia pasean, desgarran, evitándote desconcertar.




lunes, 20 de octubre de 2014

ODA A LA CEBOLLA

Querida cebolla, me haces perder la olla;
cada vez que te miro, lo siento, me piro.

Cuando te atraviesa un filo, suelto una lágrima con sigilo;
cuando te veo en un plato, no te quiere ni mi gato.

Capa por capa te descuartizo,
y descubro lo fea que eres, maldito el que te hizo.